Cusco podría alcanzar un nuevo reconocimiento internacional para una de sus tradiciones más emblemáticas. El Congreso de la República aprobó por unanimidad una iniciativa que impulsa la inscripción del Inti Raymi en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la Unesco, marcando un momento histórico para la cultura peruana y el legado del mundo andino.
Con 99 votos a favor, el Pleno del Congreso aprobó el dictamen correspondiente al Proyecto de Ley N.º 8562/2024-CR, que declara de interés nacional promover la candidatura del Inti Raymi ante la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco). Posteriormente, la propuesta fue exonerada de segunda votación, consolidando el respaldo unánime del Parlamento a esta importante iniciativa cultural.
La norma encarga al Poder Ejecutivo, a través del Ministerio de Cultura y del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur), coordinar con el Gobierno Regional del Cusco las acciones necesarias para sustentar técnicamente la postulación de la festividad ante el organismo internacional. El objetivo es fortalecer la protección, promoción y difusión de una de las expresiones culturales más representativas del Perú.
El Inti Raymi: símbolo de identidad y orgullo del Perú
Cada 24 de junio, miles de personas se congregan en Cusco para presenciar el Inti Raymi o Fiesta del Sol, una celebración inspirada en las ceremonias religiosas del antiguo Imperio Inca. La festividad conmemora el solsticio de invierno en el hemisferio sur y rinde homenaje al dios Sol, considerado la principal deidad de los incas.
Actualmente, la representación moderna del Inti Raymi se desarrolla en tres escenarios históricos: el Qoricancha, la Plaza de Armas de Cusco y la fortaleza de Sacsayhuamán. Durante la ceremonia participan cientos de actores, músicos y danzantes que recrean rituales ancestrales, convirtiendo el evento en uno de los espectáculos culturales más importantes de América Latina.
Además de su valor histórico, la festividad constituye uno de los principales motores turísticos de la región Cusco. Cada año atrae a miles de visitantes nacionales y extranjeros, generando importantes ingresos para hoteles, restaurantes, agencias de viajes, transportistas y diversos sectores vinculados al turismo.

Un reconocimiento que beneficiaría a todo el país
Durante el debate parlamentario, se destacó que el reconocimiento del Inti Raymi por parte de la Unesco no solo favorecería a Cusco, sino también al Perú en su conjunto. Las autoridades señalaron que una eventual inscripción permitiría reforzar la proyección internacional del patrimonio cultural peruano y contribuiría a la preservación de las tradiciones andinas para las futuras generaciones.
Asimismo, la Comisión de Cultura y Patrimonio Cultural resaltó que la propuesta cuenta con el respaldo del Gobierno Regional del Cusco, entidad que considera al Inti Raymi un elemento clave para el desarrollo turístico, económico y cultural de la región.

¿Qué sigue para la candidatura ante la Unesco?
La aprobación de la ley representa un paso fundamental, pero el proceso para lograr el reconocimiento internacional aún requiere varias etapas técnicas. El Estado peruano deberá elaborar un expediente especializado que demuestre el valor cultural excepcional del Inti Raymi, así como las medidas destinadas a garantizar su conservación y transmisión a las futuras generaciones. Posteriormente, la documentación será evaluada por los órganos competentes de la Unesco antes de una decisión final.
De concretarse la inscripción, el Inti Raymi se sumaría a la lista de expresiones culturales peruanas reconocidas por la Unesco, fortaleciendo el prestigio internacional del Perú como uno de los países con mayor riqueza cultural del mundo.
La histórica decisión del Congreso representa, sin duda, un importante avance para que la Fiesta del Sol alcance el reconocimiento global que durante décadas han promovido las instituciones culturales y la población cusqueña. Con ello, el Inti Raymi podría consolidarse como uno de los patrimonios culturales más importantes de la humanidad y como un símbolo vivo de la identidad andina.
